A Rosa María, la mujer más valiente que he conocido. Mi Caliope.![]()
Caliope me mira, desde su nube dorada, me sonríe como tantas veces y me ofrece su mano para subir al cielo, "Hay que dejarse llevar". La vida es caprichosa, los dioses juegan con nosotros a su antojo y nos dan y nos quitan como motas de polvo que somos. Los dioses crueles que piensan que su superioridad les dio poder para acortar nuestra felicidad en la tierra, y envidiosos intentan privarnos de lo más preciado. Los dioses, infelices, incapaces de buscar entre sus pensamientos algo tan bello como Caliope.
Caliope, quieres marchar, me dijiste ayer. Pero no te vayas, por favor. Necesitamos de tu voz, necesitamos de tu sonrisa, deja un hilo de luz que nos alumbre. Después, juega a ser como ellos y enseñales lo que es la bondad y la belleza. Eleva tu canto para que sus corazones se quiebren en la emoción de saber que cantar puede hacer de una simple mujer, una musa.
Trancribo este relato de mi amiga Ana La escritora de los cuentos de la luna oscura, porque me parece del todo real y porque todos conocemos a alguien así. Lo demás, está por ver.
Hoy os contaré un cuento muy real.
Hace años hubo dos niñas que eran las mejores amigas.
Tan amigas, que juraron que su amistad duraría toda la vida y más allá de ella. Lo compartían todo y aunque no se veían nada más que los fines de semana y en vacaciones, se escribían cartas en las que se contaban sus secretos.
Esas niñas fueron creciendo y siendo jovencitas una de ellas conoció al amor de su vida. Y la otra, se alegró, porque por eso eran amigas y aunque entendía que la situación había cambiado y había momentos en los que la echaba de menos, aprovechaba el tiempo que pasaba con ella al máximo.
Pero cada vez ese tiempo era más pequeño y cuando estaban los tres juntos la amiga sentía que al novio no le caía bien, sobre todo cuando recordaban momentos que habían vivido juntas y con los que tanto habían disfrutado.
Poco a poco fueron cambiando las cosas y cada vez se veían menos.
Un día, fue a verla a su casa y al ver que no estaba su novio con ella la invito a que salieran a tomar algo. Pero la amiga le dijo que no, que si se enteraba su novio se enfadaría.
La amiga no lo entendía y trataba de hacerla ver que ella tenía que vivir por ella y no por él. Pero hasta su familia en esto apoyaba al novio. ¿Qué queréis que os diga? Una familia un tanto a la antigua.
No se cuántos fines de semana la amiga fue a buscarla, estando su novio o no, para salir a dar un paseo, o para hablar simplemente, pero la respuesta siempre era no.
Hasta que un día le preguntó a su amiga por qué no le caía bien a su novio porque estaba claro que esa era la razón, y ella le respondió que él no podía soportar pensar que habían pasado momentos felices en los que él no estuviera, que sentía miedo de que pudiera cambiarla y que por ello le había hecho prácticamente prometer que si quería seguir con él no podría verla, si no estaba él presente.
Cuántos días lloró la amiga al sentir que esa amistad tan bonita se moría.
Pasaron algunos años y aunque, cuando se veían siempre, se saludaban, la confianza que tanto las había unido había desaparecido. Sólo quedaba el cariño de un recuerdo de infancia.
Pero una tarde se encontraron las dos. El novio no estaba y disfrutaron de unas horas recordando buenos momentos. Hasta que surgió el tema del por qué todo había cambiado entre ellas y llegaron las confesiones.
En un momento, la amiga, con miedo, le confeso que su novio era muy celoso, y, aún no entiendo el por qué, llorando la relató como hacía un tiempo le había pegado una paliza porque le había visto hablando con un amigo de toda la vida.
Pensé de todo al ver a mi amiga, ahí delante de mi, sintiendo cómo necesitaba contárselo a alguien, y me ofrecí a ayudarla a ir a su casa, hablar con sus padres, incluso denunciarle... Pero al tiempo de enfrentarla a su miedo, ella sintió aún más y me quiso hacer jurar no decírselo a nadie porque ella lo quería y no podía dejarle. Además él le había prometido no volver a pegarla, y llevaba tiempo que no lo había vuelto a hacer.
Dios mío, según contaba ella, le había tirado al suelo y le había dado patadas en la espalda y en la tripa. Y al levantarla la dijo que sólo ella tenía la culpa. ¿Eso era amor?
Aquella noche no dormí, y no podía parar de llorar. Recuerdo que al despertar se lo conté a mis padres para ver si me podían ayudar porque no podía consentir lo que le estaba pasando a mi querida amiga, y mis padres me dijeron que si ella no quería dejarle no podrían hacer nada, pues tampoco habían sido testigos de nada.
Después de hablar con ellos, decidí ir a su casa a hablar de nuevo con ella, dispuesta a si era necesario decírselo a sus padres, pero al llegar ella lo negó, diciéndome que tampoco era para tanto y que quizás lo había exagerado.
Recuerdo que su madre escuchó la conversación y me echó muy educadamente de su casa, diciéndome que había mujeres que a lo mejor podían permitirse el lujo de perder el tiempo en estudiar una carrera, pero que su hija era ya una mujer que pronto se casaría y que no tendría tiempo para jugar con chicas que no pensaban como ella.
Yo, tenía diecinueve años y ella dieciocho.
Antes de irme la dije "Siempre estaré para lo que necesites", pero después de ese día ni siquiera volvimos a compartir recuerdos.
Se casó con él, y todavía está casada. No me invitó a la boda.
A veces pienso en ella y quiero creer que les va todo bien y que aquello no volvió a repetirse, aunque en mi mente sí se ha quedado grabado. ¿Tenía que haber hecho algo más? ¿Qué podía haber hecho?. Quizás si su entorno hubiera sido otro todo hubiera sido diferente.
Cuando nos vemos, nos damos dos besos, pero nada nunca volvió a ser igual. Creo que siempre se ha arrepentido de habérmelo contado.
SIENTO HABER ROTO MI PROMESA DE NO CONTARLO.
ANTE EL (LA) MALTRATADOR (MALTRATADORA), TOLERANCIA CERO
ANA
LA ESCRITORA DE LOS CUENTOS DE LA LUNA OSCURA
Como en la comarca se está poniendo de moda unas máquinas que distribuyen leche fresca pasteurizada me dije que no había mejor momento que este. Así que compré mis dos litros de leche y me remangué.
Para ello hay que calentar la leche a 37 grados, yo lo hice con mi thermomix, y seguidamente la puse en una jarra y le eché zumo de limón. Batí y esperé. Enseguida empezó a salir unos grumitos que era la leche cuajada. Pero esperé y esperé y la cantidad de queso era ínfima. Y el suero resultante era del mismo color que la leche. No podía ser, algo había echo mal. Al cabo de dos horas, colé el líquido y me sentí tan mal al ver tan poca cantidad de queso y dos litros de leche tirados, que estuve un buen rato pensando qué hacer. Volví a buscar por internet y nada. Y pensé, como los dos litros de leche ya están inservibles voy a repetir el proceso meticulosamente a ver qué pasa. Pues eso hice, pero esta vez, en ver de batir el limón y la leche a mano lo hice con la thermomix en velocidad 4 por unos segundos. Y "EUREKA" al verter la leche en la jarra, empezó a separarse un gran trozo de cuajada. Empecé a dar saltos de alegría en mi cocina, lo había conseguido. Ahora quedaba probar el resultado, lo colé en un colador bien fino por espacio de un par de horas, puse en un molde de plástico romero y sazoné el preparado de queso con sal de hierbas. La verdad es que estaba muy bueno.
Ahora hay que aprender a curarlo.
PD: De todas maneras, el líquido resultante es bastante. Se necesita gran cantidad de leche para hacer un buen queso.
No he visto La lista de Schindler. Llegó un momento en mi vida en que me vi saturada por todos los libros y películas que había leído y visto sobre el tema de la II Guerra Mundial y los campos de concentración. Y es que llega un momento en que el cerebro no puede asimilar más horror y dice basta. Yo no podía más, hasta que mi amigo Javier Fernandez me envió su libro Un ejercito para Hans. Cómo he sido muy bien educada, pensé :"No voy a hacerle el feo de no leerlo ya que ha tenido la gentileza de enviármelo (y dedicármelo)" Así que me armé de valor y salté la barrera para ver de cerca al toro. Y no me arrepiento.
Aparte de ser una novela entrañable, donde se mezcla el horror, la guerra, la muerte con la fantasía, con esos mundos paralelos que mucha gente niega que existan, es una reflexión sobre algunos de los temas más importantes de la vida. Y creo que la principal idea que Javi nos transmite (dime si me equivoco) es la de que todos somos iguales, aunque tengamos religiones diferentes, color de piel, cabello y ojos diferentes, nacionalidades diferentes, ¿Acaso la esencia no es la misma en todos los rincones del mundo? Y para ello me remito a dos de los personajes más entrañables que he encontrado en el libro, Mohammed, musulma, y Raba, hindú. Y como no, el padre Tobías, un católico un tanto atípico. Son ellos tres la representación de lo mejor de cada religión, de lo que debería ser en realidad. Tolerancia y respeto por el que no piensa como nosotros. Y un niño que lleva en al bolsillo una cruz, una svastica, una Estrella de David y una media luna, todo eso en el marco de la Amsterdam ocupada por el ejercito nazi en 1943.
Pero yo sé que Javi es un enamorado de la fantasía, que todo hay que decirlo. Y consigue mezclar todo esto con imágenes que todos tenemos en la cabeza sobre la navidad y ese ser mágico que nos deja regalos al lado del árbol. Y con esa leyenda urbana sobre las bicicletas que hay en el fondo de los canales de Amsterdam...
Para descubrirlo, hay que leer Un ejercito para Hans y, aunque seguro que derramaremos alguna lágrima, nos quedará el regusto de que el ser humano puede crear magia en los peores momentos de su vida. Para eso, se nos dio el poder de imaginar.
Y os dejo mi frase/párrafo preferida:
"...Yo no creo que exista un único dios... creo que hay uno para cada creyente verdadero. Pertenezca a la religión que pertenezca. Tobías creía en un dios bueno y sabio que carecía de nombre; el de Mohammed era muy parecido, tanto que me cuesta entender que los hombres lo consideren diferente; los campos de concentración están llenos de gente que tienen un dios llamada Yavhé, un ser orgulloso y recto, aunque también sabio y justo... y todos los dioses en que creía Raba son tan buenos, sabios y orgullosos como los otros. ¿Sabrías decirme quien entre ellos conoce la dios verdadero? Yo creo que todos lo son. Puede que sólo exista uno entre todos ellos o puede que en realidad todos sean reales. Para mi todas las ideas sobre ese asunto son igual de respetables, incluidas las que piensan que no existe ninguno."
Javi, me ha encantado tu libro.
NOTA: Se puede comprar en Lulu
BLOGS DE JAVIER FERNANDEZ JIMENEZ
NO ME CUENTES MAS CUENTOS
EDICIONES JF 2005
CASTILLOS EN EL AIRE
Voy tarde, lo sé. Pero últimamente intento tomarme las cosas con calma y filosofía. Este año he disfrutado de una castañada como hacía tiempo que no lo hacía.
Preparando panellets, boniatos y castañas:
Unas setas o rovellons para cenar:
Y el fuego, como le llamamos en Catalunya, la llar de foc, más o menos traducido como el fuego del hogar.
A cocinar se ha dicho:

Y el resultado:


EHHHHH! Que se me olvidaba lo principal, pa mojar la salsita dels rovellons:
BOOOOOON PROFIT!
Por la mirada de un anciano el respeto de un hermano por poder entender que solo con nacer ganamos
7 comentarios Publicado por Charo en 8:24 PMEsta mañana he ido con mi padre al Hospital Germans Tries i Pujol de Badalona, Can Ruti, vamos. Y se me ha estremecido el corazón. Una sala con más de doscientas personas, el 90% mayores de 70 años, esperando para hacerse un analisis de sangre. Eso a las 9 de la mañana. Teniendo en cuenta que el hospital queda un poco, bastante, lejos del centro urbano, hay que pensar que toda esa pobre gente no ha dormido en toda la noche para levantarse a las seis de la mañana, coger el autobus de las siete para llegar allí con tiempo para el analisis. No hay derecho a que los mareen de esa manera. Hoy en día que hay ambulatorios en la mayoría de barrios y poblaciones de Cataluña, ¿cómo les hacen desplazarse hasta el hospital, para hacer tres colas diferentes y acabar en una sala donde apenas se cabía?
Yo he acompañado a mi padre, no puedo hacer menos por él, pero toda la gente que había sola me hacía sentirme muy mal. Desconcertada es poco, malhumorada, desengañada, moralmente por los suelos. Y no es por ellos, que al fin y al cabo lo que buscan es un poco de atención, que alguien les cure sus males y les atienda como apersonas. Es la soledad, el desamparo.
Cuando nosotros eramos niños, siempre tuvimos su mano para ayudarnos a caminar, nos daban de comer, nos vestían, nos duchaban y nos enseñaban a respetar a los demás. ¿Por qué ahora se ven perdidos entre una maraña burocrática sin nadie que le ayude a decirles por donde deben de ir?
Algo falla.
Definitivamente, el respeto que mostremos a nuestros mayores, será el mismo que recibiremos de nuestros hijos.
No hay canción que resuma mejor lo que es América
Hasta siempre, Mercedes Sosa
¡Qué bien huele el otoño!
Aquí, on comencen tots els poemes que jo pugui escriure, sento el fred d’aquell foc on Verdaguer va anar cremant la seva vida. La superstició i la caritat el van arrossegar, cansat i trist, amb la sotana llòbrega, lluent de tant portar-la, per carrers pobres i palaus sinistres.
En Verdaguer ha trobat la por de perdre aquesta llengua que és feta a mida de la poesia, aquesta llengua que li dec a ell, sòrdid home d’església, el meu Baudelaire sense “L’albatros”, primera alzina fosca cremada al foc d’aquest país difícil.
-Cent anys de guerres-, repetia l’àvia.
Va ser una nena en un poble on cada nit sentia com lluitaven als carrers. I m’explicava, com si fos un conte, el dia que els soldats es van endur la seva mare per afusellar-la, a l’alba, contra el mur del cementiri. Quan l’escoltava, jo també era un nen i el meu pare, un soldat en un penal.
Des d’aquells dies no m’arriba ja cap amenaça. Són uns morts llunyans, cansats de fer de morts. Hem escollit ser un poble sense herois. Just aquesta és, avui, la nostra força.
Cal esborrar tants mites amagats dessota la mirada impertorbable de les aus de rapinya que vigilen encara. Tota la vida les he hagut de veure, de pedra o bronze, en els escuts enormes presidint les façanes de l’estat. El cos posat de front, el cap, de rigorós perfil, les ales, un capot damunt l’espatlla. Un ull maligne, el bec cruel a punt d’arrencar les entranyes. Dominar sense dormir.
-Quin aire respiràveu, aus colossals amb urpes, per decidir el que en dèieu “Unitat de Destí”?
Em sembla que, com jo, ja us heu fet velles. Que la vostra mirada ja no és ni severa, ni ferotge, ni rapinyaire. Però, encara se sent aquella olor de corral, de gallinassa, aquell himne... la història d’Espanya!
Ara mateix enfilo aquesta agulla
amb el fil d'un propòsit que no dic
i em poso a apedaçar. Cap dels prodigis
que anunciaven taumaturgs insignes
no s'ha complert, i els anys passen de pressa.
De res a poc, i sempre amb vent de cara,
quin llarg camí d'angoixa i de silencis.
I som on som; més val saber-ho i dir-ho
i assentar els peus en terra i proclamar-nos
hereus d'un temps de dubtes i renúncies
en què els sorolls ofeguen les paraules
i amb molts miralls mig estrafem la vida.
De res no ens val l'enyor o la complanta,
ni el toc de displicent malenconia
que ens posem per jersei o per corbata
quan sortim al carrer. Tenim a penes
el que tenim i prou: l'espai d'història
concreta que ens pertoca, i un minúscul
territori per viure-la. Posem-nos
dempeus altra vegada i que se senti
la veu de tots solemnement i clara.
Cridem qui som i que tothom ho escolti.
I en acabat, que cadascú es vesteixi
com bonament li plagui, i via fora!,
que tot està per fer i tot és possible.
Miquel Martí i Pol
(fragmento)
... Con la actual política educativa respecto a las humanidades, un alumno puede perfectamente terminar su carrera sin haber estudiado nunca – insisto: nunca – ni Historia de la Literatura, ni Filosofía, ni Latín, ni por supuesto, Griego. Dicho en corto: sin saber quién fue Cervantes, ni Platón, ni de dónde vienen la mayor parte de las palabras y conceptos que maneja a diario y conforman su mente y sus actos. Salvo que tenga la suerte de tropezar con profesoras o profesores que posean iniciativa, redaños y vergüenza torera, cualquiera de nuestros hijos puede salir al mundo convertido en un bastardo cultural, en un huérfano analfabeto, en una calculadora ambulante sin espíritu crítico, sin corazón y sin memoria, clavadito a muchos de los que nos gobernaron, nos gobiernan y nos gobernarán.
Vivimos a merced de quienes controlan los medios de comunicación de masas, los profetas y los cruzados de salón, los que diseñan banderas, himnos nacionales, ideologías, narcóticos, o simplemente diseñan. Náufragos de nuestro fracaso espiritual, somos cada vez más corchos a merced del primero que llega con labia o con recursos suficientes para llevarnos al huerto. Frente a esto, la Cultura con mayúscula, la Literatura, la Historia, las Humanidades en general, son la única arma defensiva. De ella obtenemos aplomo, ideas, intuiciones y certezas, coraje para defendernos y sobrevivir. Las Humanidades nos cuentan de dónde venimos y cómo hemos llegado a ser lo que somos; hacen que nos comprendamos a nosotros mismos y a los demás. Nos sitúan, confortan y fortalecen, permitiéndonos asumir nuestra condición de eslabones en una cadena interminable, trágica y maravillosa al mismo tiempo. Nos hacen más fuertes, más sabios. Más libres.
Arturo Pérez-Reverte
La Editorial EDEBE y el Blog CASTILLOS EN EL AIRE han organizado un concurso de relatos en el que la condición principal era utilizar algunas de las palabras que los radioyentes o internetoyentes del programa escogimos.
Se han presentado dos de mis amigas del Café literario con dos relatos muy buenos, Maria Jesús con ENTRE AZAHAR Y AJENJO y Adelfa Martín con RECOMENZAR
Espero que leáis los relatos y que votéis para que una de ellas se lleve el libro de regalo de EDEBE Swicth in the red, de Susana Vallejo. Y no os olvideis de volver en setiembre a escuchar el programa CASTILLOS EN EL AIRE, el programa de radio que no se emite por la radio.
Etiquetas: castillos en el aire
No, no os asusteis que el libro no es una bomba, es un libro, eso que no tiene pilas, ni botón de encendido, ni se le agotan las baterías ,ni puedes llamar a los amigos con él. Son muchas páginas juntas que explican una historia, y si es una historia que te guste puedes llegar a sentirte pero que muy bien, además relaja y desestresa. Sin contraindicaciones. Bueno, solo una, que como te enganches te puedes quedar algunas noches sin dormir por su culpa. Pero merece la pena.
Si visitáis su web
http://www.facebook.com/ext/share.php?sid=87667631529&h=FFfmj&u=N5SD_
podréis ver una foto del libro y un poco del lugar misterioso donde ha sido abandonado. Y si lo encontráis, no deconfieis, que por algo bueno que alguien te regala en la vida.




























